



Escuchar constantemente la frase "es que no pareces autista" me llevó a dibujar este gatito totalmente harto para ilustrar el agotamiento que supone el masking diario. He querido darle un toque irónico y tierno a la vez, creando una pieza visual que habla por ti cuando no tienes ganas de dar más explicaciones sobre la neurodiversidad. Con unos 60x50 mm y unas proporciones diseñadas al detalle, es brutal para dar un toque sarcástico a la parte trasera de tu teléfono móvil, acompañar tus pensamientos en el diario personal o para hacer destacar el cuadro de tu bicicleta de forma inolvidable.
Me aseguro personalmente de que esta pieza no sea solo una cara bonita; lo preparo todo en mi espacio de trabajo garantizando que se convierta en una auténtica armadura para tus pertenencias. Doblando esfuerzos en la durabilidad, utilizo una base de calidad exterior excepcional que se agarra con firmeza allí donde decidas ponerla.
Transforma tu decoración sin sufrir por los accidentes: la he dotado de una capa plastificada mate que esquiva la luz molesta y repele el agua por completo. Llueve, se cae el café sobre la mesa o llevas la libreta a sacudidas dentro del bolso; la imagen se mantendrá exactamente igual que el primer día.
Además, olvídate de la frustración de estropear los bordes antes de engancharla. Lo troquelo meticulosamente con mi plotter aplicando la técnica del fácil pelado: un corte estratégico en el soporte sobrante inferior que te permite separar la figura de manera increíblemente sencilla en un abrir y cerrar de ojos. Toda una declaración de intenciones que hago con mis propias manos en mi estudio.
Características
Referencias específicas