

Un reconocimiento sincero (y con mucha ironía) a la genética familiar. La taza perfecta para padres con un sentido del humor a prueba de bombas o hijos que quieren colgarse una medalla.
Ser padre es un trabajo a jornada completa, lleno de retos y dolores de cabeza. Pero oye, ¡al menos la genética ha acompañado! Este diseño es una oda al humor irónico y a la autoestima familiar, pensado para aquellas casas donde las bromas están a la orden del día.
Es el regalo ideal para que un hijo adulto haga reír a su padre (y de paso, hacerse un autohomenaje por ser tan guapo), o para ese padre que quiere presumir de descendencia con un toque de sarcasmo en la oficina. Un mensaje directo, divertido y totalmente alejado de los clichés aburridos del Día del Padre.
Fabricada con cerámica blanca de alta calidad, esta sí que lo aguanta absolutamente todo. Métela en el microondas para calentar el café o en el lavavajillas sin ningún problema, que el mensaje seguirá intacto. Añádela a tu cesta y hazle un regalo que le hará reír cada mañana.
Características
Referencias específicas