

El aroma a galletas recién horneadas y las tardes de película bajo la manta. Esta taza captura la esencia más dulce de la Navidad al instante. El detalle perfecto para quienes adoran las tradiciones o el autorregalo ideal para dar la bienvenida al frío con una sonrisa.
El clásico muñeco de jengibre siempre nos recuerda que las fiestas ya están aquí. He creado este diseño pensando en esos desayunos de invierno donde lo único que apetece es una bebida bien caliente para coger fuerzas. Es uno de esos clásicos atemporales que desprenden calor de hogar desde el primer momento en que los ves.
Para conseguir este impacto visual tan bonito, he combinado el diseño exterior del hombre de jengibre con el asa y el interior de color rojo intenso. Como sé que la usarás sin parar todo diciembre, utilizo cerámica de primera calidad que soporta el microondas y el lavavajillas a diario sin desgastarse. En su interior caben unos 325 ml, la medida justa para que ese café o chocolate a la taza te dure el tiempo que necesitas para desconectar.
Características
Referencias específicas