


Este marcapáginas ilustrado aporta un toque refrescante y frutal a tus hábitos de lectura. Un diseño dulce que devorarás página a página:
Quería diseñar algo que transmitiera pura alegría visual, y este patrón de fresas frescas nació precisamente de esa idea. Me encanta la vitalidad que aportan las ilustraciones de frutas a la papelería de autor. Es un pequeño caramelo visual pensado para alegrarte la vista cada vez que abras tu novela, fomentando ese "slow reading" que tanto necesitamos para escapar de la rutina.
Todo el proceso de esta pieza frutal ocurre íntegramente en mi propio estudio. Lejos de las impresiones industriales en masa, dibujo, preparo y monto cada marcador con mis propias manos. Cuando te llevas esta pieza, estás apoyando el arte independiente y recibiendo un producto creado con una dedicación absoluta que se nota a simple vista.
De nada sirve un diseño bonito si se estropea a la primera de cambio. Por ello, fabrico este punto de lectura en un formato de 50 x 150 mm sobre una base de papel fotográfico extremadamente consistente. Lo sello con un peliculado mate en frío que no solo ejerce de escudo total contra el roce y la humedad, sino que le aporta una sedosidad y un deslizamiento satinado que tus dedos agradecerán en cada capítulo.
Además, presto especial atención a la integridad de tus libros. Recorto y redondeo los bordes meticulosamente para evitar cualquier rasguño en las hojas. Finalmente, añado un agujero superior por donde asoma una simpática borla de hilo, el detalle definitivo para retomar tu lectura al instante.
Si buscas sorprender a un amigo invisible, dar ánimos a un estudiante o añadir un toque de color a tu propia colección de accesorios de lectura, este marcador es un éxito rotundo. Lo preparo personalmente para el envío, envolviéndolo con un mimo especial para que recibirlo sea toda una experiencia.
Características
Referencias específicas