



Pasar tantas horas en el aula crea una conexión especial con los alumnos. He creado esta taza pensando en todos aquellos docentes que sienten verdadera pasión por lo que hacen. Es una declaración de intenciones para empezar la mañana con energía, ideal para tu propio escritorio o como detalle para ese compañero o compañera que siempre tiene una sonrisa preparada para su clase.
Sé que una taza de profe debe sobrevivir a ritmos intensos y a muchas horas de guardia. Por eso, uso cerámica premium apta para microondas y lavavajillas. Puedes estar tranquila: los colores vibrantes y el diseño se mantendrán tan nítidos como el primer día. Con sus 325 ml de capacidad, tienes el espacio necesario para el café que te dará el empujón hasta la hora del patio.
Preparo cada taza bajo encargo desde mi taller. Un producto hecho a mano para acompañarte en tu día a día docente, lejos de las producciones masivas sin alma.
Características
Referencias específicas